Antes que todo hola, ya hace un tiempo que no escribia en mi blog, pero aquí estoy otra vez.
El tema en cuestión hoy por hoy es el arribo de una mujer a la Moneda, del significado que tiene esto en nuestra sociedad. Para ser sincero no creo que este sea un cambio cultural profundo de la sociedad chilena, es más que nada una respuesta de rechazo a la forma tradicional de hacer política, a los cuadros consagrados durante mucho tiempo en la cúspide del poder, aquellos que para el común y corriente ciudadano simplemente le son ajenos, distantes y muchas veces incomprensibles. Digo esto porque para hablar de un cambio social, como se ha denominado, necesariamente debería enfrentarse el tema de la igualdad como un elemento natural, como un lugar común del día a día de nuestras vidas, es decir, así como sabemos que las cuentas se deben pagar porque así lo determina el ser buen ciudadano (bajo criterios de responsabilidad y otras cosas) el respeto por los derechos de las mujeres no deberian enunciarse simplemente deberían llevarse a cabo y listo, sin la necesidad de la existencia de un Servicio Nacional de la Mujer, de organizaciones que exclusivamente velen por los derechos de las féminas.
Ahora, que es un paso en la dirección correcta, eso nadie lo discute, lo que si estimo es que se debe profundizar el proceso hacia una plena igualdad de oportunidades, hacia la consagración en el inconciente colectivo que los derechos de las mujeres son los mismos derechos que tienen los hombres, aunque debo reconocer que existen derechos exclusivos que la madre natura les entrego solo a ellas.