lunes, noviembre 29, 2010

Desde mi oficina

Tal vez sea la última vez que escriba desde mi oficina, sí, asi es... Es notable cuando uno tiene la posibilidad de conocer a personas que en la simplesa de sus actos se hacen enormes, es el caso de un colega que cohincidentemente esta ad portas del retiro, 47 años al servicio de los más necesitados, suena cliché pero en este caso es cierto.

Al reflexionar, que se sentirá dejar un lugar de trabajo despues de tanto tiempo? deben llenarse de recuerdos los espacios entre un pensamiento y otro, deben viajar a aquellos momentos que marcan inevitablemente nuestras vidas.

Por otro lado estoy yo, recién desvinculado o como se usa hoy por hoy "desafectado" como si el trabajo afectara, con tres años entregados a la noble labor del servicio público. La verdad en mi caso a era incomodo permanecer entre ideas y acciones con las cuales no coincido ni en forma ni en fondo... eso me lleva reflexionar ... que es un funcionario público, un ente abstracto que le es función a la tarea sin importarlo que piense, tiene que renunciar a pensar y solo ejecutar lo que dictan los procedimientos? la verdad no lo sé, en mi caso cuesta conciliar el correcto proceso con lo éticamente aceptable... tal vez mi formación no fue suficiente para lograr esa desafección de los sentimientos y solo racionalizar en la forma si ver el fondo o contenido de lo que estoy implementando, tal vez esa ingenua costumbre de pensar que al final quienes son destinatarios de nuestro trabajo muchas veces no tiene otra alternativa para tratar de solucionar sus necesidades.
En fin, al final de un camino que término mucho antes de hoy reflexiono en mi capacidad como funcionario publico, tal vez no debería auto denominarme así, tal vez simplemente el preocuparse por la persona que esta del otro lado del escritorio, de cuestionar que lo que estamos dispuestos a darles no es suficiente sea un error conceptual de procedimiento... la verdad no lo sé.

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